Durante 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de la extracción de minerales metalíferos registró una contracción de 13,3% frente a 2024, completando dos años consecutivos de caídas. Por su parte el PIB de explotación de minas y canteras cerró 2025 con una caída del 6,2% respecto al 2024, siendo uno de sus peores años en dos décadas; el carbón retrocedió 31,9%, el oro creció 12,5% y las esmeraldas cayeron 0,4% en términos de exportaciones. La inversión extranjera directa en el sector se desplomó 86,0%, ubicándose en US$159 millones, su nivel más bajo en los últimos nueve años.
En contraste, el oro continúa mostrando un dinamismo excepcional. Las exportaciones de oro alcanzaron US$1.457,9 millones FOB en el bimestre enero-febrero de 2026, con un crecimiento de 124,6% frente al mismo periodo del año anterior. La cotización internacional ha alcanzado niveles históricos, llegando a superar la franja de US$5.000 por onza. Las esmeraldas también mostraron recuperación, con exportaciones de US$30,9 millones en ene-feb 26 (+49,1%). En el plano regulatorio, la Agencia Nacional de Minería (ANM) lanzó una plataforma para el rastreo del oro en tiempo real, en respuesta a que cerca del 80,0% de las exportaciones de oro provendrían de la minería ilegal.





